 
Cómo son los encuentros literarios
El club tiene como una de sus principales razones de ser la realización de los encuentros para debatir acerca del libro de lectura seleccionado para la ocasión.
Los encuentros literarios se estructuran en dos partes:
Una primera parte del debate en la que intervendrán, únicamente, el grupo de tertulianos propuesto para el encuentro. Su número no superará las cinco personas más el moderador y su duración rondará los cuarenta minutos. En esta fase del encuentro el resto de integrantes y el público asistente asistirán en calidad de oyentes.
En la segunda parte, los integrantes y público en general, podrán debatir de manera abierta durante un tiempo aproximado de treinta minutos. Al finalizar esta parte se dará por concluido el encuentro dejando, a voluntad de los asistentes, la posibilidad de continuar conversando sobre el tema de acuerdo a su interés.
La línea ideal de un club es la que mezcla el aprendizaje con el debate: es importante ampliar los márgenes del libro invitando a los lectores a que busquen datos sobre la época en la que se desarrolla la acción, analicen el estilo y la estructura de las obras o se documenten sobre el autor... El coordinador también habrá de hacerlo, por si los lectores no aceptan su invitación, y debe compartir sus fuentes de conocimiento con ellos, transmitiendo así la idea de que aprender nuevas cosas es muy fácil.
Antes de cada reunión el coordinador tendrá preparada la lectura de manera minuciosa:
- Habrá tomado notas de los aspectos más destacables
- Igualmente, tendrá preparadas diferentes preguntas para lanzarlas durante la sesión, por ejemplo:
¿qué ha parecido tal o cual personaje?
¿son lógicas sus reacciones?
¿recuerda a algún otro personaje conocido?
¿alguien sabe cosas que puedan completar algunos aspectos de la acción narrada?
¿es creíble lo que cuenta el autor?
¿se entiende bien la obra o resulta complicada?
¿qué estilo literario ha usado?
En el marco de las reuniones el coloquio comenzará una vez que estén sentados todos los componentes del grupo.
Se supone que todos los miembros acuden con la lectura realizada, pero si alguno no ha podido no importa: escuchar a sus compañeros hablar del libro que no ha podido leer es la mejor incitación para que haga lo propio de cara al encuentro siguiente.
La reunión puede comenzar pidiendo el coordinador que algún voluntario dé su opinión global sobre el libro leído. Esa primera intervención irá dando lugar a otras, pero si llega un momento en el que el grupo calla, el coordinador propondrá nuevas preguntas. El coloquio se desarrollará en un clima de respeto y tolerancia, evitando los diálogos particulares.
Al final de cada encuentro se hará una rueda de conclusiones, invitando a todos los lectores -en el orden en el que están situados- a dar su opinión final sobre la obra.
Volver a la página principal del Club de Lectura |